Portear con calor, ¿es posible?

¡Hola a todos! En Córdoba estamos ya en época de calor (¡infernal diría yo!), al igual que en muchos otros lugares, y, por tanto, llega el dilema, ¿porteamos o nos derretiremos? Y yo digo como aquel… ¡depende! ¿De qué depende? De varios factores:

Lo primero y principal que yo tendría en cuenta es lo siguiente: si tu bebé te reclama, es más o menos demandante y lo tienes que llevar en brazos sí o sí, no lo dudes, ¡sigue porteando! Habrá que buscar la opción más fresca, por supuesto, pero el contacto piel con piel siempre será más caluroso que “sujetar” al bebé a través de una tela. Tened en cuenta que en el carrito, capazzo o silla de paseo también pasan calor, normalmente tienen acolchados y los bebés están “encajonados” dentro, no hay ventilación… y si a eso le sumamos un llanto desconsolado por no tener bracitos de mamá/papá… imaginad!!

Un ejemplo, desde mi experiencia personal: a la hora de alimentar al bebé (ya sea teta o biberón) suele sudar especialmente, ya que lo rodeamos con nuestro brazo: cara, cabecita, nuca, espalda… Y además, ellos están “trabajando” J ¡Sugerencia! Coloca una muselina entre vosotros, si es de bambú como estas de XKKO mejor, más transpirables y suaves que el algodón.

Cuando cogemos al peque en brazos pasa exactamente igual. Sudaremos más piel con piel que con tela, de hecho, si porteamos y llevamos escote, también suelo aconsejar ponernos una muselina fresquita entre los dos.

Otro factor importante: el tipo de portabebés a usar, por supuesto!! Habrá que tener en cuenta las capas de tela que superponemos al bebé con el portabebés en cuestión y el material con el que está confeccionada la tela. Tejidos como el algodón, cáñamo, lino… siempre serán más frescos que otros más sintéticos o elásticos.

La opción más fresca siempre va a ser la bandolera y el portabebés ligero. Detallo:

o   Los portabebés ligeros, a pesar de que las marcas indican que se pueden usar desde el nacimiento (en cuna y sujetando al bebé con el brazo), se empiezan a usar, como mínimo, cuando el bebé se mantiene sentado y guarda más o menos el equilibrio. A este tipo de portabebés se le llama comúnmente “ayuda-brazos”, ya que realmente no te permiten llevar las dos manos libres, el portabebés no cubre toda la espalda del bebé, solo muslos, culete y zona lumbar, ni ofrece tensión punto a punto, aunque sí que nos ayuda a cargar el peso de manera mucho más óptima que si no llevásemos nada. Ventajas: el tejido es tipo rejilla, es decir, más fresco imposible!, lo podemos usar para baños en mar, piscina, ducha… muy ligero, no ocupa nada, muy útil en la etapa en la que los niños piden brazos y suelo… Inconvenientes: lo explicado anteriormente. Un ejemplo muy destacado es el Tonga regulable, ya que se puede ajustar en tamaño (no tiene tallas) y lo pueden usar varios porteadores, es muy cómodo y práctico!

o   Por otro lado tenemos la bandolera. En este caso, existen bandoleras de rejilla (al igual que fulares), pero os doy mi punto de vista: no me gustan. Se enganchan pendientes, deditos, botones… y, además, el tejido no se puede tensar bien ni se desliza correctamente a través de las anillas. Con lo cual, yo las que contemplo son las bandoleras de tela. Como decía anteriormente, el tejido influye y es un punto a tener en cuenta. Por lo demás, por la propia forma de la bandolera, ya estaríamos usando un portabebés que cubre al bebé con una única capa de tela (en recién nacidos la tela llegará hasta las orejitas para sostener la cabeza, pero a medida que van teniendo tono muscular se va bajando la tela hasta poder llevar los brazos por fuera, eso sí, con la espalda siempre bien cubierta hasta las axilas). Para nosotros, que cargamos el peso, tampoco es especialmente calurosa, ya que solo llevamos un hombro cubierto, no llevamos ningún tipo de cinturón ni nada más que la tela en la espalda.

Os dejo dos ejemplos. Por un lado bandolera de algodón 100%, tela fresca y finita, pero con soporte, muy ligera y con estampados alegres y divertidos para el verano!


Por otro lado, también podemos disfrutar de bandoleras de agua. La tela no es rejilla, sino que tiene “agujeritos” para que se seque enseguida y podamos disfrutar de un buen rato de baño con más seguridad y tranquilidad! 😉

Decir aquí que con un fular tejido, que es el portabebés más versátil, también podríamos hacer nudos de una sola capa, en dos hombros o en uno solo como la bandolera, pero la medida “estandar” de los fulares suele estar en los 4.60m., así que, al sobrar más tela y tener enrollarla en la cintura, para nosotros suele ser una opción algo más calurosa que la bandolera. No obstante, si tienes un fular, adelante!! Con nudo canguro o a la cadera la sensación de calor para el peque va a ser la misma que en bandolera, aunque no lo sea para ti.

Pensad también a la hora de elegir el tipo de portabebés a quien le quieres evitar, principalmente, pasar calor (aunque ya sabemos la respuesta! 😛 ). Me explico. Si te gusta la mochila ergonómica recuerda que quien pasa más calor en este caso eres tú, ya que los acolchados de tirantes y cinturón transmiten temperatura. Pero si el panel de dicha mochila, es decir, la parte que envuelve al bebé, no es especialmente caluroso, él no estaría pasando tanto calor como tú.

Por ejemplo, está el caso de la marca Pognae, que incorpora en el panel de sus mochilas una cremallera que permite “abrir” el panel dejando la espalda del bebé ventilada a través de un tejido tipo perforado.


O la marca Amazonas ofrece su mochila Smart Carrier, una mochila muy liviana, con un panel de tela fina de algodón muy agradable.

La marca Manduca también confecciona sus mochilas con cáñamo y algodón. Como novedad, ahora también están disponibles los modelos en algodón orgánico.

Nota: ocurre que en el caso de recién nacidos suele gustar el uso de fulares elásticos, que son muy amorosos y, quizá, más sencillos de usar con pequeñines gracias al preanudado y a la facilidad que nos da el poder estirar la tela. Si no queremos renunciar a esto, podemos optar por usar, por ejemplo, Caboo Carrier, confeccionada con algodón orgánico (más fresco y transpirable que el algodón “normal”), tejido finito y, al estar preformado, no arrastra ni sobra tanta tela que, de otro modo, tendrías que enrollar alrededor de tu cintura (menos tela=menos calor).

Conclusión: personalmente, mi elección en bebés pequeños es la bandolera y en bebés más mayores el Tonga. Pero como se suele decir… para gustos los colores!! Habrá que sopesar el estilo de vida familiar y las necesidades que nos surjen para decir qué portabebés es el más adecuado. ¡Y recordad las recomendaciones que todos conocemos! Mucha hidratación ante todo, bebés peques lactantes teta siempre a demanda y más mayores teta y/o agua 🙂

Espero que te haya servido el post y que me cuentes, ¿¿cuál ha sido tu elección y tu experiencia?? Un abrazo y feliz crianza!! 😀

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